sábado, 11 de febrero de 2012

¿Qué hacías el 23 de junio de 2005?

Pensando que la sección de fragmentos de vetustos diarios de viaje está siendo muy desaprovechada abro el diario del interrail de 2005 por una página cualquiera. Mr. Voodoo, Zé Tubaro y yo, Lobo de Bar, fuimos a Rumania durante la mayor huelga de trenes de su historia.

23 de junio de 2005

Nota: Anoche la canadiense nos enseñó su enorme culo, otra experiencia para olvidar.

Hemos dormido relativamente bien, aunque la zorra rapada (creemos que la líder del grupo) la ha montando bastante con su jodido macuto, buscando las bolas chinas. Nos levantamos a las 7:30 para pillar el bus a Bran, tal como nos indicó el bastardo de información. Resulta que el muy hijo de perra nos mintió, tal autobús no existe. Dispuestos a mirar en otra estación un tipo que se las daba de amable se ofrece para llevarnos en su coche por un módico precio. Por el camino, además del tráfico y la muerte, podemos ver los Cárpatos y los campos rumanos, con sus agricultores, burros y demás.

El castillo está bastante bien, aunque no queda muy claro que Vlad Tepes pasara por allí, ni siquiera lo afirma Enric (Enric Balasch, guía Laertes), tan amigo de los bulos y la falsa información. El paraje, entre los bosques, en un risco, es de peli de miedo. El castillo fue el paso fronterizo entre Valquia y Transilvania. El arquitecto supo aprovechar el espacio levantando torres de la nada.

Tras un paseo por los salvajes alrededores tuvimos que esperar al conductor (falsa puntualidad rumana). Una vez en camino nos intentó encasquetar una visita a Rasnov por el módico precio de "el doble". Como no nos la pudo colar decidió mostrarnos su cara menos amable, la de cabrón con hemorroides al que pegaban de pequeño y fue sodomizado por Ceaucescu. Estuvimos al borde de la muerte en carretera y después nos llevó por un barrio sospechoso que nos hizo pensar (navaja en mano) en una emboscada. No hubo tal, pero la despedida no fue amistosa, que le folle un pez polla.

De vuelta en Brasov, después de comprobar lo restringido de los horarios de trenes por la puta huelga fuimos a ver la iglesia negra. Lo cierto es que el mejor exponente del gótico rumano es una mierda.

Llevaba lloviendo toda la mañana y decidimos huir a Sibiu y volver en bus, llegamos a la estación limando. Ilusionados e ingenuos estábamos casi contentos. El trayecto fue cómodo, era un tren viejo pero íbamos en un compartimento donde podíamos leer, dormir, escribir, tocarnos... La cuestión es que volvió a llover a saco y comenzamos a temer lo peor. Cuando por fin llegamos la lluvia era intensa y castigadora, pero lo peor fue que no había autobuses a Brasov por la tarde o noche, así que según bajamos, tuvimos que pillar el tren de vuelta. Gilipollas.

Compramos comida cancerosa en la estación y montamos en el auténtico tren-truño. Iba petado, olía mal, tuvimos que ir de pie bastante rato, y por si fuera poco comprobamos que el agua adquirida era Carpatian Light, es decir, agua con gas esbafada. Al final conseguimos sentarnos e incluso salió el sol, el minuto justo para despertarme de la siesta. Poco después, una manada de pescadores rumanos malolientes invadió el tren y empezó a llover en plan diluvio. Las ventanas no amortiguaban el agua.

Ahora ha dejado de llover y no queda mucho para completar este bonito paseo de más de tres horas para hacer 150 km parando cada 3. Solo pensamos en emborracharnos y en colgar de una torre a los hijos de puta de la huelga. Deberíamos haber comprado espadas sádicas de las que vendían junto al castillo, o algún instrumento para empalar.

(Escribe Zé Tubarao): Como hemos conseguido ponernos al día con el diario aprovecho para comentar que el último pescador apestoso que queda lleva frito una hora y ronca como una marsopa de Snagov (lago rumano donde tuvimos otra aventura aciaga), que las hay, no lo dudéis, hay que subir a la torre del puto monasterio para verlas, pero allí están. Por mi parte, solo puedo decir que desde que monté en el tren para Sibiu soy seis horas más viejo, sin que otra cosa haya cambiado.


miércoles, 8 de febrero de 2012

sábado, 4 de febrero de 2012

Juego de tronos (sin spoilers)


Profesor Marmordo: Hace mucho tiempo que no escribo una crítica literaria en este blog a pesar de que he leído obras maestras como Ana Karenina, Madame Bovary, Papa Goriot, La muerte de Artemio Cruz, Nostromo, Memorias de Adriano, La Eneida, Tragedias de Esquilo, Sófocles y Eurípides, etcétera, etcétera. Estaba cansado de las reprimendas de Lobo de Bar y otros goliardos que me calificaban de elitista y aburrido.

Me atreveré esta vez con una saga literaria que ha alcanzado gran fama gracias en buena parte a la serie que empezó a emitir el año pasado HBO. Al principio era un tanto escéptico a pesar de las recomendaciones del Sr. Chinaski, que poseía los libros desde hace años, y me daba pereza embarcarme en tan extensa lectura. Hace tres años que empecé con En busca del tiempo perdido y aún voy por el cuarto, y hablamos de una de las obras claves de la historia de la literatura, ¿por qué empezar con una saga de también siete volúmenes pero aún más gruesos y de literatura fantástica? Mas cuando de esos siete volúmenes se han publicado sólo cinco (cuatro en castellano) y los dos que quedan al ritmo al que va últimamente George R. R. Martin pueden tardar evos en llegar, si es que el autor no la palma primero...

Pues no lo sé, pero me embarqué. Lei el primero, “Juego de tronos”, y después vi la primera temporada de la serie, con la que se corresponde. El libro me gustó más de lo que esperaba pero después de ver la serie, muy fiel, me dije que no me leería el resto de la saga, sino que la vería por la tele. Aguanté un mes, luego pillé el segundo “Choque de reyes” y el tercero “Tormenta de espadas” y me leí sus más de 2.000 páginas en menos de un mes. Ahora me he prohibido empezar con el cuarto hasta que no se haya publicado en castellano el quinto, ya que al autor se le fue de las manos (la extensión) y tuvo que dividir en dos partes lo que estaba pensado publicar como un solo libro y quiero leerlos seguidos.

Con lo anterior quiero decir que la saga (que en realidad se llama “Canción de hielo y fuego”) engancha de cojones. Y no es la alta literatura a la que suelo dedicar mi atención, pero tampoco es uno de esos bestsellers vacuos que inundan las librerías. El estilo es bastante sencillo y funcional, pero se utiliza un vocabulario relativamente rico y ambos elementos son acordes con lo que realmente importa aquí: la historia.

No se puede hablar de esta obra sin hablar sobre la calidad que están alcanzando algunas series de televisión. Para muchos (entre los que nos incluimos el Dr. Strangelove y yo) las mejores series de hoy en día están superando a las mejores películas, al menos en cuanto a guión (técnicamente es más difícil por cuestiones presupuestarias pero también han alcanzado un gran nivel). El consumo masivo de cine banal ha alejado a los grandes guionistas del cine: para escribir Avatar o Transformers 3 no hace falta ser un genio, para escribir Los Soprano o The Wire, sí.

El formato seriado permite una complejidad mucho mayor en las tramas y una construcción de personajes infinitamente más rica. George R. R. Martin utiliza estas bazas en su Canción de hielo y fuego dando, además, una enorme libertad a la acción, con giros realmente impensables en una historia tradicional. Que no sepas lo que va a pasar, si, por ejemplo, se va a cargar a alguno de los muchos protagonistas, es uno de los mayores atractivos de la saga.

Otro aspecto fundamental de esta obra es el punto de vista cambiante. Cada capítulo está escrito desde la perspectiva de un personaje y este recurso ofrece infinidad de posibilidades que se van aprovechando cada vez más conforme avanza la saga. Hay que aclarar que no se utilizan varios puntos de vista para relatar los mismos acontecimientos como, por ejemplo, en Rashomon, sino que las acciones rara vez se superponen. La historia avanza mientras la vemos por los ojos de distintos personajes. Esto al principio sirve para ir contruyendo a los mismos, entre otras cosas porque la mayoría se encuentran en un mismo lugar, pero la acción se va diviendo y sobre todo a partir del segundo libro, al cambiar de personaje también solemos cambiar de emplazamiento. Una de las ventajas del multiperspectivismo es que ayuda a difuminar la definición de “buenos y malos” (sobre todo a partir del segundo libro), todos los personajes son humanos e imperfectos, algunos también contradictorios, aunque como es lógico unos nos parecerán mejores que otros (si bien, diré algo obvio, no tienen por qué atraernos más los que tengan una moralidad elevada o los que luchen por causas “justas”).

Con este planteamiento, en el que se pasa de un punto de vista a otro en cada capítulo se corre el riesgo de que haya desequilibrio entre unos hilos argumentales y otros, pero la verdad es que el autor ha conseguido que todos sean interesantes y que la lectura no se resienta. Con un gusto muy televisivo, muchos capítulos terminan con un giro argumental o un hecho insólito que te deja con la boca abierta, y puede que no vuelvas a ver a ese personaje hasta 100 ó 200 páginas más tarde, situación que engancha pero también toca un poco las pelot**.

El uso de las elipsis es clave en el tono del libro. Los capítulos de un personaje no empiezan exactamente donde terminó el anterior. En algunos casos los acontecimientos que han transcurrido en ese lapso se han relatado desde el punto de vista de otro personaje (lo que supone en sí otro recurso, a veces por ejemplo se narran sucesos clave de un carácter en capítulos que no le corresponden, también se puede dar información incompleta o tergiversada), de forma más o menos explícita, en otros se revela lo sucedido mediante alusiones en el nuevo capítulo. Esta forma de narrar proporciona dinamismo al relato.

Debemos hablar también del género de la obra, que se enmarca dentro del fantástico pero para superarlo. La historia se desarrolla en un territorio imaginario con unas condiciones inspiradas en el medievo europeo. No hay elfos, trolls o enanos y los elementos fantásticos, como la magia, se incorporan poco a poco y, en general, bien integrados en la historia. Con esta elección se consigue libertad y no estar atado a sucesos históricos, mientras que se aprovecha el imaginario colectivo sobre una época que tiene bastante tirón y posibilidades literarias.

Llama la atención que muchos personajes sean niños o adolescentes. Quizá en un principio se concebía la obra para un público más joven (quizá por pertenecer al género fantástico), algo que conforme pasan las páginas desmienten la complejidad de la trama y la abundancia de sexo y violencia.

No quiero desvelar mucho del argumento. Se promocionó como una mezcla entre El señor de los anillos y Los Soprano, lo que me parece un reclamo atractivo, pero para mí se asemeja más a un The Wire en un medievo imaginario. En un enorme reino unificado el equilibrio de poder se rompe y da lugar al enfrentamiento de varias familias entre sí. Otro arco argumental trata sobre la amenaza de seres malignos y/o mitológicos que viene del Norte en un invierno que se aproxima y que promete ser duro (aquí las estaciones duran años). El desarrollo de intrigas palaciegas y las guerras son una parte fundamental de la historia, y lo hacen en un entorno “realista” donde, por ejemplo, la población sufre el enfrentamiento de los señores y hay explotación, hambre, enfermedad, descontento social, etcétera, además de que los acontecimientos se interpretan de diferente forma según el punto de vista. El honor o la venganza son a veces tratados con ironía, mostrando que pueden ser un sinsentido. Pero lo mejor es la formación de los personajes, consiguiendo casi una veintena de ellos muy bien definidos, alguno sobresaliente, con personalidades complejas y atractivas, e infinidad de secundarios que casi nunca se limitan a un estereotipo. Llegas a conocerlos tanto que cuando hablas de ellos con gente que ha leído los libros parece que son de la familia.

Si se le puede achacar algo a Canción de hielo y fuego es que hay tramos con cierto tufillo a folletín y algunos capítulos de relleno (no muchos). También se riza el rizo en alguna de las historias estirándolas demasiado. Una buena poda no hubiera ido mal. El segundo, Choque de reyes, tarda bastante en arrancar, aunque luego no decepciona. No son defectos importantes, a no ser que se sea muy impaciente.

La lectura es muy placentera, tanto si se toma de forma superficial como si se saborea la construcción de las tramas y los personajes. Espero que los comentarios de este post ofrezcan algo de luz a los interesados. Puede ser una buena idea encerrarse en casa a leer Canción de hielo y fuego durante la ola de frío, mientras se piensa en el lema de los Stark "se acerca el invierno". 



martes, 31 de enero de 2012

El fascinante mundo de las pelusas


El otro día nos preguntábamos en qué momento las pelusas dejan de ser suciedad para pasar a ser parte de la familia, y esto nos llevó a un importante ejercicio de reflexión sobre las pelusas, esas grandes desconocidas, un ejercicio comparable al que mandaba a sus alumnos el maestro de Amanece que no es poco en una escena y una película que sabemos del gusto de varios de nuestros lectores.

Ahí vamos:

¿Qué son realmente las pelusas? ¿pertenecen al reino animal? ¿están lejanamente emparentadas con las medusas? ¿Hay pelusas en el espacio? ¿Se han documentado casos de pelusas parlantes?¿Las pelusas tienen un equipo de fútbol favorito? Si ese equipo de fútbol es rival del que tu apoyas, ¿puedes echar a la pelusa de casa sin atentar contra el derecho constitucional? ¿Cuántos años puede vivir una pelusa? ¿Las pelusas menstrúan? ¿Las pelusas beben o no son de fiar? ¿Se puede clonar una pelusa? ¿A qué temperatura prenden las pelusas? ¿A cuánta distancia pueden volar las pelusas? ¿Las pelusas se ponen celosas? ¿A qué edad alcanzan las pelusas la madurez? ¿Cómo es el sexo de las pelusas? ¿Es legal apostar en las carreras de pelusas? ¿Hay distintas razas o especies de pelusa? ¿La pelusa del ombligo es intrínsecamente disímil a la pelusa común? ¿Las pelusas creen en las conspiraciones? o incluso, ¿las alimentan? ¿Cuál es el plato favorito de las pelusas? ¿Hay algún superhéroe pelusa? En tal caso, ¿de qué las defiende? ¿cuál es el archienemigo de las pelusas? ¿superaspirador? ¿es superaspirador un transformer? ¿Las pelusas pueden tener mascota? ¿Creen las pelusas en el creacionismo? ¿Acepta la cienciología a las pelusas? ¿Las pelusas hembra tratan de cambiar a las pelusas macho? ¿Existe la trata de pelusas? ¿Las pelusas lloran? ¿Les gustan los finales felices a las pelusas? 

jueves, 26 de enero de 2012

¿En qué momento...


... una pelusa deja de ser suciedad y pasa a ser parte de la familia? ¿Depende de su tamaño o del tiempo que lleve en el hogar? 

Aunque para familia, la familia piedra:


Para suciedad, la de la vieja ciudad de los Pogues:


Y para pelusa... cualquiera mete a ésta en su casa:

martes, 17 de enero de 2012

Test y culo

Los goliardos tenemos serias dificultades a la hora de negarle nada a: 
a) las chicas bonitas (nos pasa como al barquero) y 
b) los seguidores del blog, así que a pesar de que nuestro agente nos ha rogado que no lo hiciéramos, hemos puesto a Lobo de Bar a responder al cuestionario adolescente que nos pasa (con muy mala leche) el Sr. Superehore.


El test:
1.- ¿Cómo te definirías a ti misma?
Está muy feo eso hablar de una misma. Que rajen los demás.

2.- ¿Qué es para ti la amistad?
Una película de Spielberg bastante mediocre y tendenciosa.

3.- ¿Crees en el amor vía internet? Si crees, ¿te ha sucedido alguna vez enamorarte de alguien por este medio?
Creo en todo tipo de amor. Tanto que me enamoré de una joven modelo andaluza que resultó ser un marinero vasco jubilado.

4.- ¿Qué te gusta más, el día o la noche?
Depende de para qué, por ejemplo: para tomar el sol, la noche.

5.-¿Para ti qué va antes, el amor o el sexo?
¿Antes de qué? Si es antes de un cigarro, el sexo.

6.- ¿Café con o sin leche?
Me da miedo responder a esta pregunta, seguro que tiene algún significado oculto que no capto y se podrán extraer conclusiones de lo más truculento sobre mi personalidad. Así que paso.

7.- Qué elegirías entre dos cosas, ¿recibir un beso de alguien enamorado de ti pero a quien tú no correspondes o besar a alguien a quien quieres pero que no te corresponda?
Depende, si para lo segundo hace falta usar roinol me parecería muy poco noble. Me suele pasar más lo primero, llámenlo complejo de ONG o caer en los ominosos designios de Eros y Baco...

8.- ¿Qué odias y que te atrae de una persona?
¿De qué persona? No se puede generalizar, hay cosas que me pueden atraer y puedo odiar dependiendo de quién hablemos. Por ejemplo, odio el acento argentino en Valdano, y me atrae mogollón en Carolina Ardohain. 

9.- ¿Crees en el amor a primera vista?
Más que en el amor por internet, aquí al menos no confundes a una púber andaluza con un marinero vasco, aunque también es cierto que por la noche la vista te puede jugar malas pasadas.

10.- ¿A qué tres blogueros pasarías estas preguntas?
A ninguno que me cayera bien. No quiero seguir con esta cadena, se empieza respondiendo gilipolleces y se acaban haciendo otras tonterías como beber Licor 43 o fumar plátano.



Y el culo:

domingo, 15 de enero de 2012

Juan creó escuela

La pérdida de Juan sigue siendo dolorosa e irreparable, pero la vida sigue, y uno de los consuelos que quedan es encontrarse por ahí con alguno de los habitantes del glorioso Bar, tomar unas copas y hablar de nuestro amigo.

Anoche me encontré con uno de los clientes de entre semana, un hombre de unos 50 años, elegante, con bigote y canas tipo Richard Gere, en el Hendrix, un bar degenerado que supongo que algún día comentaré y que abre a las 6 de la mañana. Qué fauna. Los que quedamos aquí seguimos, aullando a la luna.

lunes, 9 de enero de 2012

Jet lag dominical

Dícese del padecimiento que sufren aquellos que han salido durante varios días hasta altas horas de la madrugada rompiendo su ciclo de sueño rutinario y, al llegar el domingo por la noche, no consiguen quedarse dormidos a una hora conveniente ni aún empleando el método Ministro de Justicia.

Es una putada dar vueltas en la cama durante horas deseando tener dulces sueños.

martes, 3 de enero de 2012

Adiós, Juan


Lamento empezar el año con un post triste, pero los goliardos hemos sufrido una gran pérdida y queremos rendir a Juan, el dueño del Bar, nuestro amigo, un pequeño homenaje.

De su biografía conocemos los pequeños retazos que nos fue contando a lo largo de los años, aunque algunos detalles se hallan en ese lugar de la memoria donde van las cosas que te pasan yendo borracho.

Nunca confesaba su edad, le echábamos algo más de 60 y por lo que sé, no íbamos descaminados. Hijo de militar, se enorgullecía de haber tenido el valor de decirle a su padre, antes de que fuera demasiado tarde, que le quería y que agradecía todo lo que había hecho por él.

Creció en la España franquista, en un colegio de curas, y fue buena pieza ya de chaval, pronto aficionado a la música y a las chicas. Trabajó como informático cuando los ordenadores eran grandes como habitaciones y estuvo unos años trabajando en Sevilla y en Valencia para luego regresar a Mañoland. Aquí pasó unas pruebas para entrar en una entidad financiera, pero vio que no le iba el tema y acabó montando un bar.

Hablamos de los 80. En Zaragoza no hubo movida como tal pero Juan tenía buen gusto para la música y el bar fue bastante exitoso, tanto que terminó cansándose y lo vendió para montar uno más pequeño en la zona de Tomás Bretón. No le gustaban los agobios, y se quejaba de que cada vez que un bar triunfa se llena de horteras y el siguiente paso es la decadencia para que acabe yéndose a la mierda.

En el nuevo bar tenía una gramola, cuando se jodió no quiso arreglarla para evitar que la gente pusiera música que no le gustara, prefería los vídeos que reproducía con el DVD. La zona de Bretón fue decayendo y al Bar íbamos unos pocos parroquianos, entre los que se encontraban su grupo de amigos de toda la vida, unos tíos encantadores que se reunían cada jueves y que ya habían sufrido la pérdida de una gran persona pocos meses atrás, su amigo Pedro.

Mucha gente que le conocía de otras épocas iba a verle de vez en cuando, realmente, había tratado con casi todo el mundo que tenía algo de nombre en la noche zaragozana. Otros éramos clientes no tan antiguos pero muy fieles. Una pequeña familia. Yo iba todas las semanas al menos una vez, generalmente los lunes, cuando el Bar estaba especialmente tranquilo. Así podía leer (sobre todo antes de que se fueran jodiendo las lámparas de las mesas) y hablar con él cuando ya sólo estábamos los habituales. Para mí esos ratos eran las vacaciones que me daba cada semana de todo lo demás. Eran las horas que me dedicaba a mí mismo. Leyendo o hablando con Juan, con una jarra y un cigarro en la mano era feliz, no me hacía falta nada más.

Disfruté de su conversación y de tener el privilegio de conocerle. Juan fue una gran persona, aunque a veces le gustara fingir ser un cascarrabias y aunque se pusiera de muy mala virgen de vez en cuando, sobre todo al hablar de política. Era todo carisma, con su aspecto de viejo roquero y sus ganas de bromear. Nos solían dar la una o las dos de la mañana, muchas veces me hacía reír hasta llorar. Una vez se nos hicieron casi las 5 (yo me levantaba a las 7), cuando se murió su amigo, le afectó mucho.

Quizá cuente algún día anécdotas suyas. Hoy diré que en contra del tópico del solterón que muere solo y olvidado, a Juan muchos le apreciábamos y le queríamos, no estaba solo y, de olvidado, nada. Sé que aparece en los libros de varios escritores, Profesor Marmordo incluido. No se arrepentía de no haberse casado nunca. Al contrario. Se vanagloriaba de haber rechazado a una rica heredera que quería llevarle al altar y que le hubiera llevado por la calle de la amargura. Amó a bastantes mujeres, pero nunca quiso atarse. Y amó hasta el final. Durante sus últimos años estuvo con una chica que tiraba de espaldas de lo guapa que era, aunque se habían dejado de ver con frecuencia.

Una semana antes de que muriese celebré en el Bar mi cumpleaños y fue el mejor que recuerdo. A la semana siguiente lo vi por última vez. Estuvimos charlando como tantas otras veces. Mientras bebía su whisky con cocacola sin cafeína (si no, no dormía) y sin hielo, en un vaso de recuerdo de Ámsterdam que reproducía el barrio rojo, empezó a toser. Fumaba bastante y, no había llevado la vida saludable que recomiendan 9 de cada 10 médicos. Su desayuno favorito era el bocadillo de chistorra. Bromeando dijo “joder, no viviré mucho, aunque mi padre llegó a los 90 años, confío en los genes. De todas formas... bah, que me quiten lo bailado, me lo he pasado de puta madre”. Y se empezó a descojonar , recordando, con esa risa contagiosa de canalla que tenía.

Murió en Nochebuena, como si quisiera burlarse de todos, o como si fuera el Anticristo, viendo la tele, con el ordenador encendido, después de haberse tomado sus copas y de fumarse algún canuto, de un paro cardíaco, rodeado por sus gatos, a los que tanto quería. Probablemente ni se dio cuenta.

No me enteré hasta el día de Año Nuevo, año que empecé con resaca y un terrible disgusto. Ya había pasado el funeral, creo que el primero en mi vida al que me hubiera gustado ir. Les comuniqué la noticia al resto de goliardos y quedamos para pillarnos una sentida borrachera en su memoria. Recordamos los momentos que pasamos con él y bebimos hasta que no nos quedaron lágrimas ni hígado. A mitad de noche nos atrevimos a ir al Bar en procesión fúnebre para dejar una vela roja.

Luego nos encontramos al senegalés que pasaba a vender sus cosas por el Bar. Nos sorprendió ver tan afectado a alguien que tiene bastante ración de problemas como para preocuparse mucho por los que tengan los demás. Eso habla de la calidad humana de ambos. Juan compraba botellines de agua sólo para él (en el Bar nadie pedía agua), aunque luego protestara cada vez que le daba uno o cada vez que necesitaba cambios.
  
Juan, descansa allá donde estés, quizá sentado a la derecha de San Bukowski, quizá en un bar oscuro en el limbo o en una playa paradisíaca, con camisa hawaiana, gafas de sol y un whisky al alcance de tu mano, riéndote y mirando el culo de alguna chica. Nos dejas huérfanos. Nunca olvidaremos todo lo que aprendimos de la vida gracias a ti, ni los ratos que pasamos a tu lado en ese Bar, que era como un templo para nosotros. Si hubiera más gente como tú, el mundo sería un lugar mejor. No sabes lo que duele tu ausencia.


sábado, 31 de diciembre de 2011

A cascarla con el 2011

Estadísticas goliardescas del año que termina, una recopilación tan innecesaria como catártica:

Borracheras de Lobo de Bar: 196, perdón, 197.
máximo número de días de farra consecutivos: 13

Neuronas restantes en el cerebro de Lobo de Bar: -770

Películas vistas por el Dr. Strangelove: 244
Favoritas: El infierno, Dos en la carretera, Mary & Max, Malas tierras, Millennium mambo

Libros leídos por el Profesor Marmordo: 40
            Favorito: La muerte de Artemio Cruz

Cosas que los goliardos hicieron bien cuando podían hacerlas mal: 0

Países visitados por Matt de Bar: 2

Orgasmos hacia dentro del Dr. Strangelove: Estima unos 315

Seguidores perdidos por la conjura: 0

Fanáticos dispuestos a matar por Vinicius Mond: 0

Fanáticos dispuestos a matar a Vinicius Mond: 666

Enamoramientos del Profesor Marmordo: 483

Goliardos que han caído en las azarosas redes de Eros: 1,8
           
Naufragios de Lobo de Bar: 0,8

Transformaciones en demonio de Tasmania de Zé Tubarao: 7

Ácido consumido por Hunter: 6,3 galones.

Apariciones del Narrador Omnisciente: 11

Cartas de los amigos de Tucson: 1

Nuevas secciones en la conjura: 3

BOBs otorgadas por Lobo de Bar: 23

Dictadores admirados por Vinicius Mond fallecidos: 2

Villancicos colgados a destiempo: 1

Propósitos de enmienda para 2012: 0


Y este año nos despediremos con: