jueves, 29 de septiembre de 2011
Jordinymous
Al principio hubo alguna protesta, había mucho fan de la peli y de Guy Fawkes entre los anonymous uno se atrevió a decir:
Anonymous (uno): A mi Jordi Hurtado se me parece a Roberto Bolaño y no sé, me da cosa utilizar su imagen en vano.
Anonymous (otro): Venga ya, Bolaño no tenía esa cara de pringado y, sobre todo, fumaba, Bolaño fumaba, coño.
Tampoco faltaron otras propuestas:
Anonymous (another one): Pues yo preferiría un careto de Jordi Estadella.
Anonymous (IV): Pero Jordi Estadella no era inmortal.
Anonymous (another one): Eso es cierto. Pero, ¿y de Jordi Estadella como Saturno devorando a Jordi Hurtado?
Finalmente, la oposición fue vencida con facilidad, no cabía duda de que la máscara de Jordi Hurtado era la más aterradora de las posibles.
Envalentonados salieron a tomar las calles. Sembraron el caos. Cundió el pánico. Llegaron las fuerzas del orden antes de que se hicieran con el control absoluto del mundo, pero fue en vano, porque los Anonymous habían encontrado el arma más mortífera del mundo, y no, no era el chiste de los Monty Python:
Sino el rap de Saber y Ganar:
domingo, 18 de septiembre de 2011
Comedias españolas recientes
Borja Cobeaga también empezó dignificando la caja tonta con el memorable programa Vaya semanita. Su salto al cine fue esperanzador. Pagafantas es una comedia divertida y que dentro de un mundo de tópicos trata de darles una vuelta para superarlos. En No controles también da gran importancia a su guión, aunque en este caso tenga menos nivel y se traslade a la pantalla con menos gracia. En gran medida es una comedia romántica pero lamentablemente no consigue que termines de empatizar con ella. El personaje de Unax Ugalde es demasiado gris, carece de encanto, y los guiños que aluden a la historia de amor entre él y Alexandra Jiménez (a pesar del buen trabajo de esta última) son pobres (véanse Amelie, Quiéreme si te atreves u Olvídate de mí para ver parejas entrañables). Las situaciones son demasiado previsibles y se sobreexplotan dando lugar a una película bastante mediocre cuyo único aliciente es el personaje de Juan Carlitros, bien construido por Julián López. De hecho, los créditos finales (que protagoniza), son lo mejor de la película.
Daniel Sánchez Arévalo nos había ofrecido dos buenas películas en AzulOscuroCasiNegro y la infravalorada y amarga Gordos antes de dar un salto decidido a la comedia con Primos. La película arranca con un excelente prólogo-monólogo. A Quim Gutiérrez lo dejan plantado en el altar y dos peculiares primos tratan de consolarlo llevándolo a Comillas, donde veraneaban de pequeños. Allí la trama se repartirá entre los tres primos y sus respectivos hallazgos. Quim Gutiérrez definirá el carácter voluble y romántico de su personaje en el reencuentro con su primer amor, una cálida Inma Cuesta. Raúl Arévalo (en un personaje que va de más a menos) tratará de ayudar al borracho Antonio de la Torre y a su hija prostituta (Nerea Camacho). Por último, Adrián Lastra verá en el hijo de Inma Cuesta una semilla de su paranoia. La película no llega a sorprender y adolece de concesiones de dudoso gusto (como el bailecito en el pueblo), pero se salva y se ve con agrado gracias al interés que suscitan los personajes (muy bien interpretados) y al trabajado (aunque también demasiado visible) guión.
Menos interés tiene Spanish movie. Se parodian éxitos del cine español reciente sin demasiada gracia y con humor grueso, lo que tiene delito contando con un reparto que daba para bastante más.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
El Tribunal Estético de la Inquisición en Marina d’Mort
Ante semejante indecencia estética, el Tribunal no puede ocultar su indignación. El citado centro turístico de sol y suicidio se haya en las cercanías de Valencia capital, concretamente en La Pobla de Farnals. No obstante, el Tribunal teme que no sea éste más que uno de muchos ejemplos de infamia estética que abundan en el otrora apacible litoral español.
Pasemos a la sentencia.
El Tribunal Estético de la Inquisición sentencia a los arquitectos que diseñaron tales engendros y a los promotores y autoridades de urbanismo que se enriquecieron con semejante atrocidad a terrible muerte.
Aplicación de la sentencia:
Reunidos los culpables en un Hotel de exquisito diseño se les mostrarán las obras más representativas de la arquitectura mundial de los últimos 50 años. Cuando hayan aprendido a distinguir lo bello de lo horrendo se les pondrá, atados de pies manos y ojos (al más puro estilo Naranja Mecánica), viendo los detritus que dejaron en La Pobla de Farnals durante 111 horas seguidas.
Si alguno muere en el intento, se le resucita.
Cuando Santiago Calatrava dé la señal (consistente en una bofetada a cada uno de los implicados), los culpables tendrán que demoler toda la Pobla de Farnals a cabezazos. Para hacerles más grata la misión se les colocará en la testa un casco con clavos por dentro.
Una vez terminada la tarea el Dr. Seno traerá unos cuántos de sus experimentos a los que podrán mirar pero no tocar. Los miembros de aquellos culpables que no mueran por erección serán cercenados y arrojados a los perros. Sus portadores morirán desangrados. Si hubiese algún culpable mujer u hombre homosexual inmune a estos castigos será penetrado por una ballena azul hasta reventar.
Mención especial:
A los responsables de la ley de costas que no contentos con no detener semejantes despropósitos a tiempo la cagaron aún más prohibiendo los chiringuitos en la playa (único solaz en lugares infandos como La Pobla de Farnals) también se les condena a terrible muerte.
Se les enterrará en la ardiente arena de la playa de La Pobla de Farnals hasta el cuello, se vaciará despectivamente sobre sus rostros un litro de birra con pimienta y se utilizarán sus cabezas como pelotas de golf y balones de fútbol hasta que no quede nada de ellas. Para terminar, unos camellos orinarán sobre los cuellos decapitados.
sábado, 3 de septiembre de 2011
La comedia en el cine, una visión (y III).
El gran maestro de la comedia negra Luis García Berlanga nos ha dejado obras maestras como El Verdugo, Bienvenido Mister Marshall o Plácido, y notables como Calabuch, Los jueves, milagro, o la trilogía de La escopeta nacional. Quizá estemos hablando del mejor director que ha desarrollado su carrera en España. Sus películas destilan humor negro e inteligencia y si no ha tenido una mayor repercusión internacional probablemente sea por lo castizo de su visión, puede que no muy exportable.
Y si hablamos de Berlanga no podemos dejar de nombrar al gran guionista Rafael Azcona, autor o coautor de muchos de sus guiones y que también trabajó por ejemplo con el italiano Marco Ferreri, que nos dejó películas entrañables, sociales y crudas como El pisito o El cochecito.
Porque en España hubo en aquella época una cantera de actores realmente memorable. Hablo de José Isbert, Jose Luis López Vázquez, Luis Ciges, Rafael Alonso, Manuel Aleixandre, Agustín González, Chus Lampreave o Fernando Fernán Gómez, y algo después José Sacristán, Ramón Barea, Gabino Diego, Enrique San Francisco o incluso Antonio Resines antes de que se volviese cansino.
De los tiempos del cine en blanco y negro tuvimos otros directores cómicos a mencionar como José María Forqué y su Atraco a las tres. Y entre los actores mencionados, Fernando Fernán Gómez dirigió alguna comedia dramática como El viaje a ninguna parte, ya en los 80.
De Buñuel ya hablé algo y lo poco que dirigió en España no se puede calificar como comedia, aunque haya algún toque muy negro en Viridiana y en Tristana.
De los 80 y 90 destacaré el humor absurdo de José Luis Cuerda en Amanece que no es poco o El bosque animado, las películas cañís de Almodóvar antes de que se pusiera serio (Mujeres al borde de un ataque de nervios), la gamberra Airbag de Juanma Bajo Ulloa, tantas veces imitada sin éxito, y también el personal, tenebroso y lúdico mundo de Alex de la Iglesia (El día de la bestia, La comunidad).
En los últimos años estamos viviendo una renovación del género relativamente esperanzadora gracias a la fértil cantera de Muchachada Nui, Vaya semanita y, en menor medida, 7 vidas, si bien, hasta la fecha han conseguido mayores logros con sus sketches que con sus películas.
miércoles, 24 de agosto de 2011
La comedia en el cine, una visión (II)
De Reino Unido ya hablamos de los geniales Monty Python y su humor surreal y de Guy Ritchie con sus primeras películas. El célebre humor inglés nos ha dejado comedias clásicas como El quinteto de la muerte, Ocho sentencias de muerte, etcétera. Pero sobre todo grandes comediantes como Peter Sellers.
Hay muchos países con poco o ningún sentido del humor o que directamente no tienen jodida gracia. No obstante, estoy dispuesto de tragarme mis palabras si alguien me recomienda una comedia divertida y memorable de Suecia, Noruega, Suiza, Bélgica, Holanda o incluso Alemania. Bueno, y no hablemos de países del Este de Europa como Polonia, Hungría, la República Checa o Rusia...
El humor asiático puede parece un poco marciano a un espectador Occidental, pero yo por ejemplo sí que le encuentro la gracia a películas de Kitano como Zatoichi o El verano de Kikujiro, o a los pasotes de Miike en Japón y también a alguna comedia Coreana que ya comentamos, si bien, no hablamos de obras maestras.
Si buscamos en Iberoamérica, destacaré el humor negro del cubano Tomás Gutierrez Alea (La muerte de un burócrata), y también se pueden encontrar comedias interesantes, muchas veces sutiles, en Argentina (El hijo de la novia). En México tienen un humor particular, como se aprecia en la tenebrosa El esqueleto de la señora Morales o en la reciente El infierno, además de en obras de Buñuel como Simón del Desierto o Vida criminal de Archibaldo de la Cruz.
Volviendo a Europa, no podemos dejar de hablar de la gran comedia italiana, donde hallamos obras maestras de Fellini (Amarcord, 8 y medio) o de Mario Monicelli (Rufufú, Habitación para cuatro, Un quinteto a lo loco), la magnífica Divorcio a la italiana de Pietro Fermi y otros autores notables como Ettore Scola, Roberto Benigni o Nani Moretti. Salvo los dos últimos, el resto de directores y películas forman parte de lo que se conoce como comedia all’italiana, y que contó con intérpretes de la talla de Marcello Mastroianni, Alberto Sordi, Vittorio Gassman, Ugo Tognazzi, Totò o Giancarlo Giannini.
Quizá alguno piense que el sentido del humor es un tema climático, y que los nórdicos no tienen gracia, pero para contradecir el tópico encontramos en Finlandia a Aki Kaurismaki (Un hombre sin pasado, Contraté a un asesino a sueldo), personal y divertido, frente a mediterráneos como el griego Angelopoulos o al portugués Oliveira (traten de reírse con sus películas).
En los balcanes destaca la figura de Emir Kusturica, con comedias bizarras como la desternillante Gato negro, gato blanco, o la también dramática Underground.
domingo, 21 de agosto de 2011
La comedia en el cine, una visión (I)
En el cine, es relativamente fácil conquistar a un público bien predispuesto y poco exigente con esas comedietas para púberes con humor chabacano y de chistes trillados. En un día que estemos relajados estas películas pueden hacernos reír e incluso descojonarnos, pero desde un análisis serio, suelen ser una auténtica mierda, mediocres o, a lo sumo, pasables. Ejemplos: Dos tontos muy tontos, Algo pasa con Mary, Los padres de ella (respectivamente).
Si buscamos las comedias mejor valoradas por la crítica solemos encontrar lo contrario: grandes películas clásicas cuyo sentido del humor percibimos hoy algo rancio o incluso ñoño. Puede hacernos sonreír, a veces con condescendencia, pero rara vez nos hace soltar una carcajada. Ejemplos: Tiempos modernos, Ser o no ser, Una noche en la ópera, El maquinista de la general, Historias de Filadelfia, Arsénico por compasión, La fiera de mi niña...
Quizá la comedia negra es la que ha ofrecido las películas que mejor han compatibilizado calidad y profundidad con gracia, al menos para gente de gustos sombríos como un servidor. Aquí encontramos a Billy Wilder en posición de honor (Uno, dos, tres, El apartamento, Con faldas y a lo loco, Primera plana...) , a los hermanos Coen de El gran Lebowsky, a Guy Ritchie en Lock & Stock, al Woody Allen de, por ejemplo, Desmontando a Harry, y obras maestras como ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú.
El humor absurdo, tan del gusto de los goliardos, también ha estado bien representado. Sobre todo por los Monty Python cuando actuaban en equipo y, en menor medida, después, destacando la carrera como director del irregular y a veces genial Terry Gilliam.
Por estábamos hablando del cine americano y esto se puede extender en exceso, en el próximo post hablaré de la comedia en el mundo.
miércoles, 17 de agosto de 2011
Cementerios. La Recoleta.
Habrá gente a la que visitar cementerios le parezca morboso o incluso de mal gusto. Yo creo que es interesante conocer la relación de un pueblo con la muerte.
Además, hay cementerios estéticamente impactantes, con su aire decadente, triste, romántico. Y digo triste pero hay incluso un cementerio alegre en Sapanta, Rumanía, que admito no conocer.
Y un cementerio es un lugar óptimo para meditar sobre la vida y la muerte, sobre la fugacidad de la existencia, la inutilidad de muchas de las cosas que perseguimos...
Dicen que la muerte nos iguala. No lo tengo tan claro, todos la palmamos, pero no sé qué pasa después, y unos caen en nichos de mierda y otros en barrocos panteones.
En el cementerio de la Recoleta, los próceres de la nación argentina descansan en vistosos mausoleos. Un día otoñal paseé meditabundo entre sus calles de muerte.
jueves, 11 de agosto de 2011
Lolita (x2)
Se nos ofrece el presunto diario de un presunto demente, Humbert Humbert, un gentleman europeo que se siente atraído por lo que llama nínfulas, muchachas prenúbiles de 9 a 13 años de unas determinadas características.
Es uno de esos libros de los que se suele decir que no pasan muchas cosas, pero es ese un examen superficial. Tras la aparente quietud y cotidianeidad se nos está hablando de temas trascendentes. De moral, por supuesto, pero también de amor, de incomprensión, de una sociedad podrida.
Y se nos presenta a uno de los personajes más interesantes de la literatura universal. Ese Humbert Humbert tan elegante e inteligente como patético, que vive (sufre y se deleita) obsesionado con un amor enfermizo, prohibido, unidireccional y caduco.
Dr. Strangelove: La adaptación al cine de Kubrick y el propio Nabokov es una muestra excelente de que las buenas conversiones no tienen por qué ser demasiado literales.
El libro era muy difícil de adaptar por la relevancia de su parte reflexiva. Se consigue no caer en el tedio o la sobreutilización de elementos narrativos no puramente fílmicos como la voz en off. Se delimita el número de escenas y se simplifican detalles prefiriendo intensidad sobre cantidad y se introducen algunos cambios relevantes como el prólogo, la mayor importancia del personaje de Quilty o la menor ninfulez de Lolita. El prólogo es una de las mejores escenas de la película, que hubiera sido bastante distinta (no digo que peor) de mantener el orden original. Sobre la elección de una Lolita de más edad pesó la censura, igual que en el tono “light”de la narración (el libro es poco explícito, la película probablemente lo es demasiado poco).
Es, en cualquier caso, una gran película, con un trabajo actoral de primer orden, que queda a medio paso de ser una obra maestra. Me pregunto cómo hubiera adaptado la obra Polanski, tan certero a la hora de presentar personajes truculentos, además de aficionado a las lolitas...
lunes, 8 de agosto de 2011
En la montaña no hay reglas
En su última excursión, Zé Tubarao y Lobo de Bar se superaron a sí mismos. ¿Qué hicieron?
- Tardar menos de 10 segundos en servirse alcohol.
- Beberse una botella de vino para luchar contra el frío.
- Avituallarse con un litro de espirituoso para el camino a la carpa de Lanuza (llevando cada uno un guante de snooker para sobrellevar la gelidez del vaso).
- Encontrarse con una bellísima zaragozana que uno de ellos desconocía.
- Tener una laguna memorística de varias horas.
- Liarse con alguien en ese lapsus.
- Conseguir un pase de temporada para Pirineos Sur en ese mismo espacio de tiempo.
- Vengar a Contador haciendo el camino de vuelta más rápido de la historia (y con mayor número de caídas por kilómetro, con las contusiones consiguientes).
- Desayunar unas cervezas y una botella de sidra.
- Bañarse en el río Aguaslimpias (15º en el exterior, 3º en el agua) ante la mirada estupefacta de la concurrencia.
- Merendar unos vasos de oporto y una botella de pacharán.
- Resultar lo suficientemente sospechosos a dos guardias civiles como para que detuviesen su ilustre coche, se bajasen y olisquearan perrunamente un cigarro de liar en busca de sustancias ilegales.
- Asustar por su nivel de borrachera no sólo a gente normal sino también a sujetos que les conocen bien.
- Buscar sin éxito setas alucinógenas.
- Comer algo sólido por fin a las 9 de la noche para echarse luego la siesta y despertar a las 4 de la mañana.
- Servirse espirituosos sin control mientras en la tele echan reposiciones de Cuéntame.
- No morir en el intento.
