lunes, 28 de diciembre de 2009

Bizancio

Profesor Marmordo: Hoy hablaremos de un libro poco leído de una víctima de la incomprensiva maldición de los exiliados: Ramón J. Sender.

Bizancio relata las aventuras de los almogávares en el oriente mediterráneo a principios del siglo XIV. Los almogávares eran tropas sobre todo de Cataluña y Aragón, en su mayoría rudos montañeses, que operaron como mercenarios en la baja edad media, durante el apogeo político y militar de la Corona de Aragón.

El episodio que se nos relata no es muy conocido si atendemos a lo interesante que resulta. Un ejército almogávar al mando del antiguo templario Roger de Flor acude a la llamada del emperador bizantino Andrónico II Paleólogo, que requiere sus servicios por temor a la amenaza de los turcos. Tras varias victorias almogávares fulminantes son traicionados por los bizantinos, que pretendían disolverlos matando a su líder, pero reaccionan con inusitada violencia llegando a amenazar el poder del antiguo Imperio Romano de Oriente en lo que se ha venido a llamar “la venganza catalana”. Las tropas terminarían adueñándose de los Ducados de Atenas y Neopatria, en manos francesas entonces, pero esto queda fuera de la narración senderiana.

La obra, escrita en 1956, mucho antes del auge de la novela histórica, está escrita con un estilo directo y sencillo apropiado para imprimir un tono épico deudor de las grandes obras del género desde la Iliada. Las aportaciones más personales de Sender son el trágico y alucinado personaje de María, sobrina de Andrónico, hija del Kan de Bulgaria y esposa de Roger de Flor; y un gusto por lo decadente muy propio de su tierra con el que no sólo evita caer en la hagiografía, sino que también enriquece el relato con matices de los que otras obras carecen.

Se trata, en definitiva, de una novela que se lee con interés, aunque no carece de pasajes ligeramente tediosos. Sin llegar a ser una obra maestra va mejorando según avanzan las páginas, quedándose en un punto intermedio entre la novela de mero entretenimiento y la que trasciende las épocas por la profundidad de su aportación.

5 comentarios:

raúl dijo...

yo sólo conozco a sender por "la forja de un rebelde", una serie que hicieron en TV hace un porrón de años ya, a partir de una novela suya. tomo nota. sigo aprendiendo.

Elena dijo...

Ayer me dieron una solución para no creerme ignorante: pensar en la media.

jajaja, esta vez por lo menos no he tenido que emplear el rae

:P

Profesor Marmordo dijo...

Desgraciadamente no se puede saber de todo, pero creo que es positivo afrontar el mundo con curiosidad.

Matizaré que "La forja de un rebelde" es una novela de Arturo Barea, también exiliado, y que se puede confundir con "Crónica del Alba", que sí es de Sender y también tuvo adaptación televisiva.

Su obra más accesible (al menos en la forma) probablemente sea la breve "Réquiem por un campesino español", ambientada en la preguerra civil. Y a mí me gusta bastante "La aventura equinoccial de Lope de Aguirre", sobre el tormentoso y muy interesante devenir de la expedición que buscaba el dorado (llevada al cine con menor brillantez, para mi gusto, por Herzog y Saura).

Sr. Chinaski dijo...

Que interesantes y desconocidos son los almogáraves en Aragón.

Sr. Chinaski

Lobo de Bar dijo...

Y la historia de Lope de Aguirre también es cojonuda, menudo personaje...