jueves, 19 de agosto de 2010

Discotecas de Mañoland: el Boulevard

Quizá esté cometiendo un error al escribir antes sobre discotecas que sobre los bares clásicos que generalmente preferimos los goliardos, pero me ha dado por ahí. De todas formas, estoy seguro de que no es el error más grave que he cometido en mi vida, probablemente no esté ni en el top 100 de los errores de mi vida.

Ya hemos comentado en alguna ocasión que, tras la infame ley de bares que se aplica desde hace ya unos cuantos años en Mañoland (en otras ciudades españolas hay leyes similares), los noctívagos nos vemos en la penosa tarea de decidir si nos vamos a casa a las 4:30 (arriesgándonos a perder tal nombre) o nos metemos en un garito con licencia de discoteca que nos permita seguir emborrachándonos y tratando de materializar nuestros más oscuros propósitos durante un par de horas más. En esta sección trataremos a cualquier bar con esta licencia como discoteca, aunque en algunos casos es una calificación discutible.

En términos generales, las discotecas de Mañoland suelen ser antros de tamaño medio o grande donde te tratan como si fueras una oveja, te cobran precios desorbitados por el alcohol y hay un ambiente de mierda. Pero bueno, tendremos que hacer matizaciones.

Hoy hablaremos del Boulevard, discoteca de la calle Héroes del Silencio, antigua Comandante Santa Pau.

Sin que haya sido este nunca un antro del gusto goliardesco, pues el ambiente más bien pijo y lo elevado de sus precios echaba para atrás a los puristas de nuestra bukowskiana religión, hay que admitir que la música no era de lo peor que hayamos escuchado a esas horas de la madrugada (temas animados de las últimas décadas, en ocasiones decentes) y que la probabilidad de encontrar mujeres hermosas era relativamente alta, si bien, con una proporción de féminas por maromo lamentable y con la dificultad añadida de colegir si una belleza seguirá siéndolo cuando enciendan las luces a las 6 y pico de la mañana.

El local es amplio y oscuro, con una decoración kitsch que apenas le da un toque para diferenciarlo de cualquier otro. A veces, hay sesiones especiales con algún Dj de mayor o menor pericia.

Lo que no podemos perdonar es que los camareros sean completos amateurs, los seguratas unos macarras de lo peor del género y que el ambiente se haya ido degradando hasta convertirse en una especie de chiquipark fiestero donde la edad media no supera los 20 años. En el caso de las chicas esto sería asumible, sobre todo por los goliardos que sí aman a las lolitas, pero los machos púberes que frecuentan este garito son más difíciles de digerir para cualquier persona sensible y cultivada, más si es un goliardo con experiencia.

Además, es frecuente que haya una cola infame para poder entrar y que en el interior haya, aún así, overbooking. También se dio el caso en una ocasión en que, llegando relativamente pronto, nos hicieron pagar a otro goliardo y a mí los 12 € de entrada (con consumición) sin advertirnos que dentro no había ni una docena de personas... Otra muestra del trato despectivo que se estila en este tipo de antros. Y puestos a hablar de experiencias nefastas, sé de uno que salió a hombros del lugar, expulsado por los encantadores seguratas de la entrada.

En fin, no es la peor opción de discoteca de Mañoland, pero ha ido degenerando y no la recomendaríamos a nadie que superase los 25 tacos ni que se tome en serio esto de ser goliardo.

2 BOBs (3 BOBs -1 por el ambiente infantil).

8 comentarios:

oria dijo...

Me decepciona Sr Lobo de Mar. Para alguien con su experiencia no saber que a partir de las 4:30 sólo quedan los restos le quita puntos de experiencia. Es más que sabido que ligar con alguien que no se ha conocido antes de esa hora pasará a formar parte del grupo de los calamares.

Lobo de Bar dijo...

Se confunde, Oria. Para empezar, los goliardos ligamos poco o nada, y menos a partir de las 4:30, cuando queda poco de nuestra supuesta integridad. Como mucho, dejamos que nos violen. Si vamos a bares/discotecas a partir de esa hora es por una necesidad etílica, y por no ir a casa.

Pasamos de ser calamares.

Sr. Chinaski dijo...

No se por qué coño has empezado las críticas de bar (descontando el ídem) con esta mierda de garito. Ayer estuve y era infernal. LÓPEZ al poder!!

Sr. Chinaski

raúl dijo...

¿calle "héroes del silencio"? mola. por aquí todas son general legazpi, catedrático soler o rancieces por el estilo. mola también tu sistema de bar-emación. muy práctico.

Elena dijo...

joder, tio, basta ya de cambiar el nombre de las calle...yo seguiré suspirando por la En Bruto (cada vez más, cual abuela cebolleta)

Lobo de Bar dijo...

Sr. Chinaski, si hablo sólo de garitos que me gustan no será una crítica seria. Además, poner a caldo a un bar suele ser más divertido que elogiar, ¿o tú no eres de aquí?

Raúl, aquí han nominado calles con títulos de películas e incluso de videojuegos. Por supuesto, la gente mayor del lugar ha puesto el grito en el cielo por tamaña osadez.

Elena, sabes que no llegué a disfrutar de la En Bruto, víctima de esa tendencia lamentable hacia las discotecas idénticas e impersonales que nos asola... ¿Habrá que montar un garito carismático...?

Lobo de Bar dijo...

Para los foráneos aclararé que la calle Héroes del Silencio se llama así desde hace poco, cuando decidieron sustituir el nombre del Comandante Santa Pau por su vinculación con el franquismo.

En esa calle estaba la mítica sala En Bruto, donde los Héroes del Silencio ofercieron algunas de sus primeras actuaciones.

oria dijo...

Genial lo de las calles. Yo me oriento desde los cañones y calle Goya sin tener ni pajolera idea del resto de los nombres de las calles mañas. Orientación espacial creo que le llaman.