sábado, 3 de octubre de 2009

Traveller condoms

También conocidos en nuestro idioma como condones viajeros, todo un clásico.

Éstos en concreto tienen a sus espaldas unos 40.000 kilómetros. Ante tan extraordinario bagaje me estoy planteando venderlos en el ebay.

12 comentarios:

Zé Tubarâo dijo...

Yo también tengo de esos. Son como un amuleto mágico o algo así. Sin ellos el viaje no va bien. Follar, no follarás y sin embargo son imprescindibles para tener la conciencia tranquila. Te preguntas: ¿Y si por una casualidad suena la flauta y follo? Tranquilo, no vas a follar. Pero si no los llevas es como que falta algo. Los metes y vuelven en el mismo bolsillo que los metiste. Ellos van acumulando kilómetros a la par que tu frustración. No es que esten malditos, es que es así. Si llevas condones viajeros estás condenado a no follar, pero no llevarlos es abocar tu viaje al fracaso. El problema es que tienen fecha de caducidad y lo único que puedes hacer es guardarlos para cuando montemos el museo de objetos simpaticos de nuestra juventud.

Rouse dijo...

Bueno, me alegro de encontrarlos aquí, porque temía que Vinicius los llevara consigo a su búnker-blog y sólo tuviéramos que hablar de las conspiraciones y los temas que le gustan él.
El tema planteado es original y despierta mi curiosidad de género.
Excelente post de Tubarao, como Lobo tiene condiciones para una literatura dinámica y actual. Sus reflexiones podrían integrar un relato de ficción.

Zé Tubarâo dijo...

Gracias Rouse. Son por estos pequeños detalles que estás entre mis goliardas preferidas.

Sr. Chinaski dijo...

Curioso tema el de hoy. Pero lo peor de todo, especialmente para Lobo, es que ahí están aburridos los condones con ganas de ser abiertos. Mucha naturaleza pero poco conejo.

Sr. Chinaski

Eximia Lectora dijo...

Chinaski, no mires unicamente lo negativo...
a partir de algo tan pequeño se ha reflexionado sobre lo trascendente. Mis aplausos a los goliardos mayores.

raúl dijo...

40.000 kilómetros... tienen que tener las espaldas molidas!!

Lobo de Bar dijo...

Gracias por profundizar en el tema Ze Tubarao, sabía que este post te motivaría, jeje. Me gusta la idea de crear un museo con los objetos simpáticos de nuestra juventud.

Y gracias a Rouse y a la Eximia Lectora por sus comentarios. Los goliardos seguiremos por aquí mientras Vinicius conspira.

Sr. Chinaski, eres cruel pero tienes razón, lo más parecido a un conejo que vi en todo el viaje fue una liebre :p

Raúl, sí que tienen las espaldas molidas y no sé yo si no estarán demasiado achacosos cuando toque utilizarlos, de ahí la idea de venderlos en el ebay. O hago eso o los conservo como amuleto mágico de dudosa eficacia.

Elena dijo...

Vaya, esto consuela la nula posibilidad que siempre he tenido de conocer mundo...

Dr. Strangelove dijo...

Quiero pensar que no los usas porque practicas el coito a pelo pero sé que no... ay Lobo de Bar, cuánto tienes que aprender...

Mientras aprendes puedes hincharlos y jugar con ellos como si fueran globos convencionales, dibujarles caritas y demás.

Vinicius Mond dijo...

Pues yo no entiendo a qué viene tanta película. Si los quieres utilizar te vas de putas y te dejas de historias.

Yo, desde luego, no compraría unos condones arrugados, vamos, ni aunque hubiesen pertenecido a Rasputín.

la secretaria dijo...

Pero, ud Sr. Vinicuis utiliza preservativos? Vaya, alardeaba hace no mucho de extinguir la especie humana con su prole...

Vinicius Mond dijo...

No, no utilizo preservativos, en ningún momento he dicho lo contrario. Me refería a ellos como amuleto, de ahí la referencia a Rasputín. Desde luego, serían un amuleto de lo más vulgar y poco útil.

Por otra parte, espero que no crea que introduzco mi adorado miembro en cualquier lugar, antes obligo a las candidatas a hacerse pruebas que garanticen mi integridad física ulterior.