miércoles, 25 de abril de 2012

Enfermedades venéreas

En un teatro romano, quizá el de Mérida, una figura patética llora desconsoladamente frente a un muro, sus gritos son desgarradores.

Coro: Qué te ocurre, oh, Profesor Marmordo, ilustre goliardo, ¿qué te aflige de tal forma que tus lamentos se escuchan en los confines de la Tierra, (según nos comentan por facebook tus amigos de Tucson, Arizona)?

Profesor Marmordo: Me ha sucedido algo terrible. (El goliardo se dobla como si se fuera a partir y agarra su túnica a la altura de su pecho).

Coro: Cuéntanos, no te demores, hablar de las penas alivia hasta al más afligido.

Profesor Marmordo: Oh, amigos del coro, jamás lo comprenderíais. Vosotros sois gente higiénica, gente de bien y mayoritariamente monógama.

(El coro se gira para mirar hacia uno de sus miembros).

Profesor Marmordo: Sí, lo sé, con la notoria excepción de Trúculo, gran aficionado a las orgías y el intercambio de parejas con matures y enanos de por medio.

Coro: Explícanos Marmordo, arroja luz sobre nuestra ignorancia.

Profesor Marmordo: Veréis. Durante la adolescencia el proyecto de macho humano dedica la mayor parte de sus pensamientos y energías al sexo, está, como se suele decir, extremadamente salido y, cuando se aventura en una relación interpersonal lo suele hacer sin contención alguna.

Coro: Lo sabemos, Marmordo, fuimos cocineros antes que frailes.

Profesor Marmordo: Sabréis también, entonces, que su incontinencia y precipitación le llevan en no pocas ocasiones a intentar la penetración sin preservativo.

Coro: Nos resulta familiar eso que cuentas. ¿Cuál es el problema, Marmordo?

Profesor Marmordo: El problema es, ¡ay! (gime), que ahora me sucede lo contrario. ¡De unos meses acá, son ellas las que tratan de forzarme a metérsela a pelo!

Coro: ¿Y no debieras sentirte afortunado?

Profesor Marmordo: Debiera como goliardo, debiera por el adolescente que hay todavía en mí, pero no hago más que pensar en enfermedades venéreas: en hongos, sífilis, gonorrea, SIDA... y, aún peor, a veces pienso en pequeños marmorditos pululando por el mundo... Tales imágenes son fatales enemigas de la líbido.

Coro: Parece grave lo tuyo, Profesor Marmordo. ¿Qué dirá el resto de goliardos ante tal información? Puede que te consideren poco hombre.

Profesor Marmordo: Eso temo, buenos amigos del coro, ¿no soy en el fondo un gran amante del riesgo? ¿Qué debo hacer? ¿Sucumbir a los impulsos de mis fogosas amantes? ¿mantenerme firme? ... ¡Ay!

Coro: Terribles dilemas los tuyos, afamado goliardo. Pero has de tomar una decisión

Profesor Marmordo: Quizá debiera retirarme a un lugar reposado como monje zen hasta que aclare mis ideas.

Coro: ¿Sobrevivirás sin alcohol, drogas, mujeres y tabaco?

Profesor Marmordo: No lo creo, me llevaré un par de camiones cisterna de whisky y un tonel de Pueblo para apañarme la primera semana. Luego ya veré.



8 comentarios:

Sergio DS dijo...

Pues en las calles se gritan a coro multitud de consignas y también deben sonar a chiste, porque ni p**o caso.

p.d. Profesor Marmordo sobrevivirá, lo sé.

Salamandra dijo...

jajaja, ¡¡¡cómo debe poner Vd. a las muchachas, que no quieren esperar ni a que se plastifique/latexice debidamente!!!

Mala cosa, Marmordo, mala cosa. No se deje engatusar, las mujeres somos malas por naturaleza. Y los hongos pican, se lo juro.

Sr. Chinaski dijo...

Mal problema profesor, pero ya sabes que la sarna con gusto no pica.

Sr. Chinaski

oria dijo...

Jodo, cómo está el patio. Si te baja la líbido está clarísimo que necesitas plastificártelo.

Sincopada dijo...

Sin comentarios......(si digo cualquier cosa sensata temo el azote de mis compañeras...merecidamente, que llevo un año muy tonto).

Un poco vendría a ser como el anuncio de Loquillo y los Trogloditas contra las drogas.

Kisses.

P. Lavilha dijo...

Bombón, yo propongo. Condón, como modo. Lo cojo, lo toco, lo pongo. Con condón, yo floto pronto. Sólo con condón. Sólo con coco”.

raúl dijo...

en este tipo de cosas permanecer "firme" es fundamental, luego ya decides poner condón o no. creo que han detectado ya cómo se propaga el SIDA, unos científico españoles, además, estamos a un paso de la erradicación de la enfermedad, así que a follar, coño, a follar!

Lobo de Bar dijo...

Me cuesta imaginar al Profesor Marmordo en esa tesitura, y yo que pensaba que cuando se iba a la cama con una tía era sólo para leerle poemas y dormir a su lado... ya no hay pureza en este mundo.