viernes, 23 de diciembre de 2011

Crítica de Bar: El páramo


No es ningún secreto que la zona de Bolonia – La paz es del gusto goliardesco y resultaba imperdonable no haber escrito una crítica sobre el bar que lleva más tiempo sobreviviendo los vaivenes de la farra mañolandesa: El páramo.

Siendo un todavía un borracho de teta salía por los alrededores y me llamaba la atención esa calavera bovina rodeada por un neón rojo, pero por entonces no me atrevía a entrar e hice bien, no estaba preparado, porque El páramo es un bar para decanos de la noche. Y no me refiero a la edad, sino a la experiencia y capacidad de disfrute de su ambiente crepuscular. 

Con decoración en madera y western, carteles de Pancho Villa y de Tom Waits, poca luz y hasta una máquina de paintball, es fácil detectar que se trata de un bar con carácter, disímil a cualquier otro de la urbe. A la entrada hay unos postes donde dejar el hipotético caballo, luego una larga barra y, al fondo, una zona con alguna mesa que se puede transformar en un pequeño escenario para conciertos y donde, incluso, he visto proyectar alguna película muda.

Abre casi todos los días y es muy recomendable para tomar una copa o unas cervezas relajadas, disfrutando de una buena conversación y de la música. Predomina el rock pero según el día se puede escuchar jazz, blues, hardcore, soul, folk, cuntry... u otros sonidos siempre fuera de lo comercial.

El ambiente... ya lo he dicho: para decanos de la noche, se ven pocos chavales, hay más bien gente de veintimuchos para arriba, unos cuantos girados, algún loco interesante, quizá no muchas féminas, pero eso es lo habitual en los bares más apreciados por esta conjura. Y es un sitio bastante familiar, en buena parte porque la concurrencia es fiel y también gracias a la cordialidad de los dueños y camareros.

Para este crítico El páramo merece por lo menos 5 BOBs.

6 comentarios:

Sergio dijo...

Si es para decanos, mis canas merecen conocer tan insigne local de tan preciado busto musical.
Excelente clasificación, veo.
Excelente tema, escucho.

¡Gratificante!

Sergio dijo...

...quise decir gusto musical, es que no son horas. ;)

oria dijo...

Sólo por la calavera bovina rodeada por un neon merece una visita.

raúl fdz pacheco dijo...

deberías hacer llegar estas valoraciones (las de 5 BOBs, especialmente) a los dueños de los locales. imagínate un 2x1 perpetuo, o similar, como agradecimiento!

PoeMa Bat Soilik dijo...

Interesante...Lástima que no me quede cerca, no me importaría tanto la escasa presencia de las féminas si sonara Tom Waits en el local.

Salud!

Lobo de Bar dijo...

Sergio, me ha gustado ese lapsus. Un busto musical podría ser el busto de un afamado compositor que adornase un bar decadente, pero también podría referirse al busto de una bella fémina cuyas formas mereciesen tal calificativo. Ej. "señorita, tiene usted un busto musical". Si un día lo pruebo ya contaré si me llevo una torta o si se descojonan de mí.

Oria, no estoy seguro de si pasamos por la puerta la Nochevieja pasada, si no, estuvimos en un bar de la calle de al lado.

Raúl, al iniciar la sección me propuse firmemente no aceptar tales ofrecimientos y ser incorruptible, pero no sé, el 2x1 suena muy tentador :p

PoeMa Bat Soilik, de hecho, Tom Waits se escucha mejor sin hermosas féminas cerca que te distraigan. Con una copa y un cigarro en un bar solitario y decadente se saborea mucho mejor. Eso sí, lo del cigarro se ha puesto difícil...