martes, 16 de febrero de 2010

Tiana y las drogas

Teniendo en cuenta que los acontecimientos verídicos van evolucionando y convirtiéndose en leyendas con el paso del tiempo, no puedo sino cuestionarme el origen de esos cuentos en los que una princesa besaba a un sapo para que se convirtiera en príncipe.

Más allá del mito, de esa imagen idealizada y hortera del amor, ¿lo que ocurrió en realidad no sería que una rebelde princesa, cansada de la tediosa vida en la corte, decidió chupar la espalda de un sapo en busca de sus efectos lisérgicos? Después de tan aventurado acto, la disoluta aristócrata pudo ver un príncipe azul, un dragón de colores o cualquier cosa...

6 comentarios:

raúl dijo...

otra alicia maravilada, vamos, del homer's club!! :P

Sr. Chinaski dijo...

Drogas, Drogas!

Sr. Chinaski

P. Lavilha dijo...

Eso explica muchas historias de disney.

P. Lavilha dijo...

Sin ir más lejos... ¿Qué le pasa a Blancanieves después de morder la manzana adulterada por la bruja si no es un coma producido por una sobredosis de cualquiera de una gran lista de drogas? ¿Es realmente polvo de hada lo que hace volar a Peter Pan y sus amigos? ¿A qué clase de azúcar dedica Mary Poppins una canción que hace que pueda meterse en una pintura en el suelo? ¿Qué me decís del contenido de la lámpara de Aladdin que le hace ver genios azules y volar sobre una alfombra en el país del hachís?

Los de Disney están enfermos, y seguro que me dejo muchas películas en el tintero.

Elena dijo...

jajajaja, ahora lo entiendo todo...

Lobo de Bar dijo...

Sí, es muy sospechoso lo de la teóricamente puritana Disney.

Y también hay que recordar a esos dibujantes cachondos y/o hastiados de la multinacional que cuelan imágenes subliminales de sexo. Aunque visto lo visto, igual no es casual sino algo impuesto por el propio espíritu de Walt desde su nevera.