martes, 4 de enero de 2011

Dos libros sobre dos psicópatas del amor


Profesor Marmordo
: Se rumoreó por este blog que mi temporal retiro se debía a las amenazas de Vinicius Mond , Zé Tubarao y otros goliardos infames que prefieren dedicar su tiempo a cosas más nocivas que leer mis críticas.

No fue así, mi retiro en el burdel estaba siendo tan placentero y me abandoné tanto a la lectura y al sexo que no tenía gana ni necesidad alguna de escribir, salvo algunos poemas que anoté un día, ebrio, sobre la espalda de una de las chicas...

Recientemente he despertado de mi gozoso sueño, pues sentí emociones más fuertes que las de ese letargo hedonista, sí, me enamoré. Tanto que me vi impulsado a la lectura de dos libros que tratan, en cierta forma, sobre el tema.

El primero es “Diario de un seductor”, de Kierkegaard, donde el protagonista relata los pasos que siguió para conquistar a Cordelia, y eso después de que sepamos por el introito que la ha abandonado y que ésta todavía le ama. El planteamiento es asaz interesante, tenemos a un personaje maquiavélico y enfermizo que busca sentido a la vida poseyendo a una mujer, pero que es incapaz de sentirse satisfecho... sin embargo, el desarrollo me resultó terriblemente aburrido y rancio, y después de haberme leído hace no mucho Anna Karenina (también aburrido y rancio pero grandioso), me supo a poco.

Por eso leí a continuación “Tatami”, de Alberto Olmos (cuyo alter ego, Lector Mal-herido, tiene un blog que linkamos por ahí abajo, a la izquierda). En este caso la lectura fue harto placentera, porque el tipo sabe escribir como hoy nos gusta leer, sabe poner burradas, y porque no ignora los entresijos del alma humana, gracias a lo cual llega a la profundidad partiendo de cosas que pueden parecer banales. Nos cuenta en “Tatami” el encuentro de una mujer virgen de enormes pechos con un tipo que la sociedad bienpensante calificaría como degenerado. Están sentados juntos en un vuelo que va a Japón y el segundo relata a la primera sus experiencias, sobre todo en el país del sol naciente, y sobre todo como voyeur. En el libro se habla del morbo, y el libro rezuma morbo. También se habla de la vida, y se siente. Se lee rápido.

En cualquier caso, ningún libro cura las taquicardias amorosas.

3 comentarios:

raúl dijo...

siempre me acuerdo de faemino y cansado con kierkegaard, es indisociable ya. más que curarlas, provocan taquicardias ciertos libros amorosos, sí.

Lobo de Bar dijo...

¿Ahora te vanaglorias de leer cosas actuales, Marmordo? Si siempre te has leído unos tochos infumables...

Profesor Marmordo dijo...

Bueno, he leído de todo, pero no soy inhumano, también para mí hay cosas más difíciles de leer.

No he visto lo de Faemino y Cansado y Kierkegaard. Tendré que buscar en el tubo...