jueves, 20 de enero de 2011

Las partículas elementales

Profesor Marmordo: Aprovechando que he salido de mi letargo, haré otra crítica, en este caso del conocido libro de Michel Houellebeq.

Me pareció que es un poco mierda. Seré más concreto.

¿Qué es Las partículas elementales? Tesis generacional+un poco de biología ficción+sexo+tedio.

Se nos presenta la historia de dos hermanastros desde un punto de vista distante y bastante frío. Uno es un poco retraído y el otro un poco guarro, ambos son resultado, víctimas y parte de la decadencia de la burguesía.

El libro intenta ser un ensayo sobre esa decadencia, sobre algunos problemas de la sociedad en las décadas de los 70, 80 y 90 (algunos salen vigentes). Lado bueno: es un tema interesante. Lado malo: es un tema ambicioso y difícil. Estas cuestiones se prestan demasiado a la generalización y pocos escritores han conseguido un libro generacional que no sea tendencioso, pretencioso y parcial. Houellebeq no es uno de ellos, al menos no en esta novela.

El estilo es anodino y científico. En el libro hay mucho sexo, justificado como parte de la sociedad individualista y hedonista que critica, y también como recurso. Eso ya lo hacía Sade (al que nombra unas cuantas veces): filosofía entre escena de sexo y escena de sexo, entre escenas que escandalizan a la burguesía bienpensante. Lean “Filosofía en el tocador”.

Hay tramos realmente aburridos. Hay que obligarse a avanzar. Y los últimos capítulos me parecen un auténtico coñazo. Tienen su justificación para completar la tesis y defender la estructura y estilo del libro, pero más allá de eso no valen para nada.

San Bukowski me dice más de su época en diez páginas que Houellebeq en todo este libro de 320, y no intenta convencerme de nada, y me divierte.

7 comentarios:

Sergio dijo...

Gracias por tu seguro que acertada crítica. Por muy mito de la novela francesa que resulte el ladrillazo que todavía estás digiriendo, magnífico favor me has hecho sufriéndolo antes que yo. Me ahorras 320 pag y algún almax que otro, que mejor son aprovecharlos para algún festín u otros excesos.
Thank you, again

raúl dijo...

me acuerdo de cuando salió a la palestra este "nuevo autor maldito", escandalizando a diestro y siniestro. una novia que tenía por entonces, enganchada a la colección austral "I'm a loser, baby", como diría beck, lo veneraba, y yo le pillé un asco tremendo. por unos celos ridículos, supongo, o yo qué sé. en total, que sólo me leí la mitad. y no me acuerdo de casi nada, la verdad.

Sr. Chinaski dijo...

Creo que Bukowski nunca va a ser superado en esa rama de la literatura. Te sientes como él se sentía al leer sus libros (especialmente si bebes cerveza, oporto y/o whisky mientras lees).

Sr. Chinaski

P.D.: Probad a ver las pelis sobre Bukowski(Barfly, Factotum y Ordinaria Locura) del siguiente modo: Os preparáis una cerveza, un whisky con hielo y una copa de oporto. A su vez debéis tener almacenadas provisiones en cantidades industriales. Ponéis la primera película y cuando el personaje beba oporto, bebéis oporto, cuando beba cerveza, bebéis cerveza, cuando beba whisky, bebéis whisky. Yo lo hice y conseguí pasar la prueba. Bueno... Ordinaria Locura la vi entre la niebla de Baco, pero la vi.

Lobo de Bar dijo...

Tu método me parece óptimo Sr. Chinaski. Haré la prueba. Lo jodido será hacerlo como saquen más pelis con San Bukowski... danger.

El libro no me apetece una mierda leérmelo tras la crítica de Marmordo.

Prometeo dijo...

A mí no me apetecía leerlo antes de conocer si quiera sus título; después de conocer el título me apetecía menos aún y ahora que he leído la crítica, lo he decidido: ese tampoco lo leo.

Vinicius Mond dijo...

Te veo cambiado, Marmordo, noto bastante influencia en tu crítica del Lector Mal-Herido...

Profesor Marmordo dijo...

No sé, quizá... ando un tanto distraído últimamente.